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President Calderón meets with Members of
US-Mexico Chamber of Commerce
During the U.S.-Mexico Chamber of Commerce
Binational Meeting, on December 5th- 7th
2007, President Calderon addressed the
members of the US-Mexico Chamber of
Commerce. A brief summary of his speech in
English is presented below, as well as the
complete version in Spanish.
I am delighted to receive you here to be
able to share some reflections on the
challenges faced by the Mexico-United States
relationship.
In short, for more than a decade we have
been advancing towards a more integrated
North America and it is quite clear to me
that through free trade, we have also
advanced towards a more prosperous North
America.
I am convinced that we have to re-launch and
boost the process of openness and free trade
and that we have to promote a natural
process of regional integration that will
enable us to speed up the growth of our
economies.
What I am getting at is that it is important
to reassess the economic value of the North
American labor force and that this is a
point that should not be lost. When one
deals with the issue of migration, as they
are currently doing in the United States, I
think one should do so from an integral
perspective, not only political or
ideological but above all social and
economic.
For me, every migrant leaving Mexico means
the loss of the best of Mexico, the most
hard-working, audacious, youngest people. A
father loses his children, several children
lose their parents, our communities are
abandoned and eliminate the opportunities
for Mexico to progress.
This recent study has used well-founded
econometric data to show that migrant
workers make a substantial contribution to
the growth, productivity and progress of the
United States and that they also have a
positive effect, not only on the aggregate
economy but also on the income of US-born
Americans. I would like to mention some of
the data from this study.
I would like to comment on the following: A
few basic things. It is my duty as President
of Mexico to contribute arguments and ideas
to this debate among ourselves which I think
is very dangerous. I think that the worst
mistake Mexico and the United States can
make is to make our population think that
our worst enemy is our neighbor.
The integration of markets, including not
only the commodity and service markets but
also the capital, investment and labor
market, when it works freely, permits
greater integration and prosperity for
nations.
Today, the main priority is to increase the
competitiveness of our region in relation to
the competitiveness of Asia, Europe and
other parts of the world. And it is
precisely this increase in competitiveness
that we should use to boost the potential of
each economy and make ours the most
productive, competitive region in the world.
So, friends, on this occasion when we meet,
in the Chamber I so admire, the
Mexican-American Chamber of Commerce, we
should evaluate things and confirm the
principles that give life and movement to
society and the economy.

Gracias, muy buenas tardes a todas y a todos
ustedes, sean muy, muy bienvenidos a México
y a esta casa, que es casa de todos los
mexicanos.
Muy estimado Albert Zapanta, Presidente de
la Cámara de Comercio de México y Estados
Unidos.
Distinguidos miembros del presídium.
Amigas y amigos:
De verdad que me da mucho gusto recibirles
en esta que es la casa de todos los
mexicanos, para poder compartir con ustedes
algunas reflexiones sobre los retos que
enfrenta esta relación México-Estados
Unidos.
Me da gusto recibirles, también, porque sé
que ustedes creen en muchas de las cosas en
las que yo creo, que es, precisamente, en la
libertad, en el comercio, en el trabajo
productivo, en la responsabilidad personal,
y que al igual que la gente de buena fe en
cualquier parte del mundo mueve y saca
adelante a sus sociedades a partir del
trabajo responsable.
También quiero hacer un reconocimiento a la
Cámara de Comercio México-Estados Unidos que
por décadas ha promovido el comercio y la
inversión y ha trabajado por fortalecer el
conocimiento y la confianza mutua en
nuestros países.
Como ustedes saben han pasado 13 años desde
la entrada en vigor del NAFTA, del Tratado
de Libre Comercio, y a pesar de la enorme
discusión que hoy nuevamente se levanta, la
verdad es que el saldo ha sido muy, muy
positivo.
Por ejemplo, el comercio entre México y
Estados Unidos se ha multiplicado casi por
cinco, México es el tercer socio comercial
de Estados Unidos y es el segundo mercado
más grande para las exportaciones
americanas.
También, tan sólo en los últimos ocho años
México ha recibido más de 100 mil millones
de dólares, 100 billones de dólares en
inversión de Estados Unidos, que es la gran
mayoría de la inversión que México ha
recibido en este periodo.
Uno de cada seis empleos en México formales
se generan de empresas que reciben inversión
extranjera directa, y si consideramos además
a las empresas mexicanas vinculadas al
NAFTA, estamos hablando de que seis de cada
10 empleos formales en México se han
generado a partir de actividades vinculadas
al Libre Comercio de Norteamérica.
Además, los sueldos que se pagan en las
empresas y en la inversión vinculada al
NAFTA, es más de un 30 por ciento superior
al resto de los salarios en la economía en
nuestro país.
Por otra parte, también desde la entrada en
vigor del NAFTA, hasta los trágicos eventos
que lamentamos y repudiamos del 11 de
septiembre de 2001, es decir de 1994 a 2001,
Estados Unidos registró la mejor época de
crecimiento económico sostenido en muchos,
muchos años.
En suma, en más de una década hemos avanzado
hacia una Norteamérica más integrada y a mí
me queda muy claro que a través del comercio
libre hacia una Norteamérica también más
próspera.
Sin embargo, hay que reconocer también que
lo que iniciamos hace ya 13 ó 14 años, se ha
detenido, se está estancando, esto ha
llevado a Norteamérica, y hablo por
Norteamérica, no sólo por Estados Unidos,
sino por Canadá, México y Estados Unidos, a
perder liderazgo económico como región en el
mundo.
También en estos 14 años han surgido otras
regiones muy poderosas en términos
económicos: Asia, la Unión Europea y otros
lugares.
Eso se refleja en que se ha disminuido más
de 20 por ciento la participación conjunta
de nuestra región en el comercio mundial del
año 2000, al año 2006.
También se refleja en que mientras el mundo
está creciendo a tasas muy importantes, el
año pasado fue el año de mayor crecimiento
mundial en promedio.
Nuestra región Norteamericana, a la que
pertenecemos, registró tasas de crecimiento
menores, este mismo año, incluso, las tasas
de crecimiento de Estados Unidos, de México
y Canadá, serán menores a las tasas de
crecimiento registradas en el resto del
mundo.
Particularmente respecto a países que
registran un importante crecimiento, los
llamados BRIC: Brasil, Rusia, India y China.
Estoy convencido, amigas y amigos, que
tenemos que relanzar, que tenemos que
dinamizar nuevamente nuestro proceso de
apertura y de libre comercio, que tenemos
que impulsar sólidamente un proceso natural
de integración regional que permita acelerar
el crecimiento de nuestras economías.
Necesitamos muchas cosas, necesitamos
avanzar, tener más marcos regulatorios,
reglas, normas semejantes entre los tres
países, tenemos que fortalecer la defensa
del Estado de Derecho, necesitamos
fortalecer la defensa de los derechos de
propiedad, en particular los derechos de
propiedad intelectual y también ampliar,
expandir la infraestructura en la región.
También es indispensable construir un
mercado laboral que nos permita elevar
sostenidamente la productividad de la región
y que reconozca precisamente el valor para
la productividad y el crecimiento de la
fuerza de trabajo de la región.
Si consideramos las razones por las cuales
otras regiones del mundo han crecido más que
Norteamérica, una de esas razones es,
precisamente la existencia de fuerza laboral
más competitiva de menor costo, más joven y
con mucho mayor empuje.
Es el caso de Asia, desde luego, de China,
de India, de otras naciones, es el caso de
la Unión Europea en el momento que se
integra una sola Alemania, cae el Muro de
Berlín y se integran economías que en otro
tiempo fueron economías socialistas, con una
fuerza de trabajo mucho más competitiva,
mucho menos costosa al proceso de
crecimiento de Europa.
A dónde quiero llegar con este punto, que es
importante revalorar el valor económico de
la fuerza de trabajo de América del Norte y
que este es un punto de vista que no puede
perderse.
Al momento de abordar, como se aborda ahora
en Estados Unidos, el tema de la migración y
pienso que debemos hacerlo desde una
perspectiva integral, no sólo política, no
sólo ideológica, sino sobre todo social y
particularmente económica.
Debemos entender este fenómeno social y
económico como un fenómeno natural entre dos
economías absolutamente complementarias, es
un caso clásico de libro de texto de
economía, una economía grande e intensiva en
capital, como es la de Estados Unidos, con
una economía relativamente pequeña e
intensiva en mano de obra, como es la de
México, y que además son vecinas y comparten
tres mil kilómetros de frontera y tienen una
complementariedad natural.
Yo explicaba a los mexicanos en mi campaña
electoral que fue muy intenso y muy
divertido, otro día se los cuento, que era
precisamente como, que el trabajo y el
capital, explicaba a la gente del campo, o
de la ciudad, de las colonias populares, el
trabajo y el capital son como el zapato
izquierdo y el zapato derecho de cualquier
persona, no se puede caminar sin ambos
zapatos.
Y una de dos o el trabajo cruza en busca del
capital que es lo que explica la migración o
bien el capital cruza en búsqueda de la mano
de obra y que es lo que queremos hacer en
México, créanme, amigas y amigos, que no es
mi interés, ni mi propósito como mexicano y
como Presidente de México pasarme los años
viendo con dolor cómo se va de nuestro país
lo mejor de nuestra gente.
Para mí cada migrante que sale de México es
perder a lo mejor de los mexicanos, la gente
más trabajadora, la gente más audaz, la
gente más joven, la gente, un padre de
familia pierde a sus hijos, varios niños
pierden a sus padres, nuestras comunidades
se quedan abandonadas y se cancelan
oportunidades de progreso para México.
Y por eso nos proponemos convertir a México
en una de las zonas o en uno de los países
más importantes del mundo para recibir
inversión, para generar aquí en México
oportunidades de trabajo bien pagado para
los mexicanos en su propia tierra y que no
se dividan más nuestras familias y nuestras
comunidades.
Mientras tanto pienso, mientras logramos
generar en México condiciones que permitan
que la gente pueda quedarse aquí a trabajar,
y que la migración no sea la única opción
para la gente pobre de nuestro país, pienso
que tenemos que valorar este fenómeno en su
integralidad y dar respuestas de corto plazo
que nos permitan resolverlo a todos.
Una pregunta recurrente es, si la migración
contribuye o daña a la economía de los
Estados Unidos.
Para no incurrir en la sospecha de tener una
opinión sesgada y subjetiva, por supuesto
que la tengo y tengo mi propia conclusión,
permítanme recurrir a un estudio muy
importante del Council of Economic Advisers
de la Casa Blanca.
Este estudio muy reciente ha comprobado con
datos econométricos muy bien sustentados,
que los trabajadores migrantes realizan una
aportación sustantiva al crecimiento, a la
productividad y al avance de Estados Unidos
y que también generan un efecto positivo no
sólo en la economía agregada, sino incluso
en el ingreso de trabajadores nativos
estadounidenses.
Hay algunos datos que les quisiera referir
de este estudio.
Primero. Los migrantes mexicanos trabajan en
una capacidad productiva que lo mismo que
requieren bajo entrenamiento como alta
capacitación, esta complementariedad de la
oferta laboral genera beneficios que el
Consejo de Asesores Económicos estimó
beneficios para la economía americana de 30
mil millones de dólares al año, 30 billones
de dólares al año de ganancia para la
economía americana.
Por otra parte, los migrantes, en particular
los mexicanos, tienen una vocación al
trabajo y a la empresa según la Fundación
Kauffman, entre la población migrante de
Estados Unidos hay un subíndice de actividad
empresarial en 40 por ciento mayor a la
actividad empresarial entre la población
nativa de Estados Unidos.
También se ha dicho a través de algunos
estudios muy controversiales como los que
hablan del choque de civilizaciones, se ha
dicho que esto representa una especie de
invasión o amenaza a la cultura de los
Estados Unidos.
También el estudio del Consejo demuestra que
eso es falso; por ejemplo, parA la segunda
generación de migrantes mexicanos, que ya
van varias generaciones, desde la segunda
generación de migrantes latinoamericanos
sólo siete de cada 100 utilizan el español
como idioma principal.
También es importante y no offense, como se
dice, que contrario a muchos prejuicios los
inmigrantes registran una tasa de
criminalidad menor a la población nativa.
El estudio también señala, hay otro
argumento que dice que los migrantes están
recibiendo servicios públicos con cargo a la
población nativa norteamericana.
Pero el estudio de la Casa Blanca y del
Consejo de Asesores Económicos demuestra que
en promedio, por cada migrante lo que
aportan en impuestos al fisco norteamericano
es 80 mil dólares superior, en promedio, por
migrante a lo que reciben en servicios de
Estados Unidos.
Eso también implica un impacto positivo en
materia fiscal y aumenta algo muy
importante, la solvencia financiera del
sistema de pensiones.
Sabemos que la población, el baby boomers en
Estados Unidos están empezando su edad de
retiro ahora y lo que equilibra y evita,
precisamente, la quiebra prácticamente del
Sistema Pensionario Americano es la
aportación de cotizantes jóvenes al mercado
laboral.
En fin, otros estudios sostienen que la
aportación de la población mexicana que vive
en Estados Unidos aporta a la economía
estadounidense hasta un cinco por ciento de
su Producto Interno Bruto anual.

Qué es lo que quiero comentar, amigas y
amigos:
Pues algunas cosas muy básicas, es mi deber
como Presidente de México contribuir con
argumentos y con ideas a este debate que veo
muy peligroso entre nosotros, creo que el
peor error que podemos cometer, tanto México
como Estados Unidos, es hacerle pensar a
nuestra población que el peor enemigo es
nuestro vecino.
Ni es cierto ni conviene a Estados Unidos
que los mexicanos consideremos que el pueblo
americano es nuestro enemigo, ni tampoco es
bueno para nadie que la sociedad americana
considere que el enemigo es, precisamente,
el mexicano.
Y también quiero comentar que soy un
creyente en la libertad, en el mercado, en
la ley, en la democracia, en los derechos
humanos.
Y que también afirmo, que creo en un
principio elemental de la actividad que
ustedes realizan, que es el comercio y la
inversión.
Afirmo que la integración de mercados,
incluyendo no sólo al mercado de bienes, el
mercado de servicios, sino el mercado de
capital, el mercado de inversiones y el
mercado laboral, cuando funcionan con
libertad permiten verdaderamente mayor
integración y mayor prosperidad entre los
pueblos.
Hay evidencias respecto de la gran
aportación que a la economía de México y a
la de Estados Unidos ha generado el NAFTA 13
años después de su implementación.
Hoy me preocupa que haya voces que se alzan
en contra del libre comercio, y que señalan
que el problema del empleo y de crecimiento
en Estados Unidos tiene que ver con la
migración.
La verdad, amigos, es que el mundo ha
cambiado dramáticamente, en los últimos 17 ó
20 años. Hace 20 años no existían las
laptop, no existían los teléfonos celulares,
había un muro de Berlín y más de la mitad
del mundo estaba cerrado, incluyendo China,
al libre mercado y a la inversión.
Hoy el mundo ha cambiado, hoy la economía es
global, desde la corbata que ustedes o que
nosotros utilizamos o el teléfono celular
que traemos, o el papel sobre el cual
escribimos, todo se decide en una economía
donde el consumidor decide globalmente.
El consumidor decide, precisamente, casi
como ha decidido hace cientos o miles de
años cuál es el producto más barato, el de
mejor calidad y el que más le gusta para
consumir, y eso ya no reconoce fronteras en
un mundo global.
Por eso sostener que el aislamiento de
nuestras economías es la solución al
crecimiento de nuestras economías es un
falso debate y un argumento profundamente
equivocado.
Y percibir que surgen en pleno Siglo XXI
argumentos en su tiempo se decía que
Copérnico enfrentó argumentos muy
generalizados, pero falsos como decir que la
tierra era plana, eran argumentos
precoperniquianos, o antes de Copérnico.
Yo lo que escucho ahora, amigas y amigos,
son argumentos preglobales, argumentos
construidos antes de que el mundo cambiara
dramáticamente.
Por eso pienso, que el pensar que la
integración y la economía global es la causa
de la falta de crecimiento de nuestras
economías, nos aleja del debate de la
verdadera prioridad.
Cuál es la verdadera prioridad de América
del Norte, de Canadá, Estados Unidos y de
México.
Hoy la prioridad es aumentar la
competitividad de nuestra región frente a la
competitividad de Asia, frente a la
competitividad de Europa y otras regiones
del mundo.
Y precisamente ese aumento de la
competitividad es lo que debe reunirnos para
sumar la potencialidad de cada economía y
hacer de la nuestra la región más productiva
del mundo, la más competitiva.
Tenemos que rescatar, y pienso que es una
tarea del sector privado y de los gobiernos,
la idea de que no puede haber progreso ni
para Estados Unidos ni para México, si no
hay progreso y desarrollo del otro y de que
el camino de crecimiento con equidad al que
aspiramos tanto americanos como mexicanos
sólo se puede alcanzar con mayor cooperación
recíproca.
Para México es muy claro que no puede haber
crecimiento económico a nuestro potencial si
no está bien la economía de Estados Unidos y
también para Estados Unidos es importante
que para resolver problemas como los que
tanto preocupan a su gente, como la
migración o la falta de competitividad en su
país se requiere una economía fuerte y
vigorosa al lado sur de la frontera de
Estados Unidos.
De manera tal, amigas y amigos, que en esta
ocasión que nos reunimos con ustedes, con la
cámara a quien tanto aprecio, la Cámara
México-Americana de Comercio, hay que
valorar las cosas y hay que refrendar los
principios que le dan vida y movimiento a la
sociedad y a la economía.
Valorar que los enormes beneficios, la
enorme contribución de un flujo ordenado, un
flujo legal, un flujo seguro de mercancías,
un flujo seguro de servicios, un flujo
seguro de capital e inversiones, y también
un flujo seguro de personas, trae para
nuestras sociedades.
En una palabra, amigas y amigos, hay que
recordar que si queremos que nuestros
pueblos prosperen, tendrán que prosperar a
través del mejor instrumento de la historia
que es el mercado libre.
Y no habrá mayor prosperidad para
Norteamérica mientras no veamos con claridad
el potencial de nuestra complementariedad
regional.
Por nuestra parte estamos trabajando para
que México crezca y sea un país próspero,
que genere condiciones de empleo, que tenga
prosperidad para su gente, que reduzca su
enorme pobreza y que tenga un mejor futuro.
Es una de las razones por las cuales en este
año que se cumplió apenas el sábado pasado,
hemos impulsado reformas que no se habían
impulsado en México por lo menos en los
últimos 12 años.
Por ejemplo, aprobamos una Reforma al
Sistema de Pensiones, teníamos, como en
Estados Unidos un sistema de pay as you go,
o como lo tiene Europa, que implica una
imposibilidad para las finanzas públicas de
pagar en el futuro cuando se retire la
enorme población que va a edad de retiro.
Qué es lo que hemos hecho, hemos pasado a un
sistema de cuentas individuales en los
trabajadores del Estado, en pocas palabras
amigas y amigos eso ha resuelto, ha
solucionado el problema de finanzas públicas
de México en el mediano plazo.
Hoy puedo asegurarles que la economía
mexicana es una economía sólida en el
término de finanzas públicas.
También hicimos otra Reforma Tributaria que
le va a permitir al Estado mexicano recaudar
dos puntos más del Producto Interno Bruto,
por año, en promedio, eso también nos ha
permitido resolver el problema crónico de
finanzas públicas en México, en el corto
plazo.
Hemos hecho una Reforma Electoral que contó
con la aprobación unánime de todos los
partidos políticos que fue aprobada, incluso
en su parte final el día de ayer y esa
Reforma Electoral reconstruye un consenso
político que quedó tenso después de la
elección presidencial del 2006.
Hemos hecho reformas fiscales a Petróleos
Mexicanos, hemos establecido el derecho a la
información del ciudadano en las entidades,
en los estados de la República y estamos
trabajando fuertemente para dar un impulso
reformador a nuestra economía.
Ese impulso reformador ha hecho también que
haya buenas noticias para México, por
ejemplo, esperamos cerrar el año con una
inversión extranjera directa de casi, de más
de 23 billones de dólares, 23 mil millones
de dólares.
Es la cifra más alta en la historia de
México de inversión extranjera, sin
considerar un año donde hubo una fuerte
adquisición de Citigroup sobre Banamex en
México, es la cifra más alta de inversión
extranjera directa en el país.
Estamos trabajando para generar empleos en
México para los mexicanos, para que no
tengan que salir del país, y por eso a pesar
del estancamiento que se vive en la economía
de Estados Unidos, de la cual dependemos,
entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de
este año en México se generaron 980 mil,
casi un millón de nuevos empleos formales
para nuestra gente tan sólo este año.
También logramos hacer de México un país con
un mayor compromiso en distintos ámbitos,
hoy por ejemplo, en tema ambiental, por
ejemplo, que a mí me interesa mucho, una
organización internacional con sede en
Alemania, el Observador Alemán, me parece
que se traduce, hizo un estudio del grado de
compromiso de los distintos países con el
medio ambiente.
Y la verdad después de que México había
estado muy, muy lejos en el ranking de esta
organización, México en el estudio que se
publica el día de hoy, lo acabo de ver en
Internet, México ocupa el cuarto lugar a
nivel mundial en compromiso en la lucha
contra el cambio climático, después de
Suecia, Alemania y algún otro país.
En fin, qué es lo que les quiero decir,
amigos, amigas de la Cámara, que estamos
trabajando muy, muy fuerte porque queremos
un México distinto y mejor, y sabemos que la
prosperidad de los mexicanos depende en gran
parte de cómo crezca su economía y su
empleo.
Y para que crezca su economía y empleo
necesitamos que haya mucho más inversión,
para que haya inversión necesitamos reforzar
las bases del mercado libre que son Estado
de Derecho y libertad económica.
Por eso me congratulo en podernos reunir el
día de hoy, porque sé que la empresa que
cada uno de ustedes representa, son empresas
que han crecido y se han fortalecido sobre
los principios de legalidad y libertad
económica.
Vamos en este 2008 que inicia, a iniciar una
serie de reformas, empezamos en este 2007 un
proceso de transformación de México que no
debe detenerse, el próximo año seguiremos.
Hoy, amigas y amigos, con sus problemas y
dificultades, pero México tiene rumbo, tiene
un rumbo firme y está tomando las decisiones
correctas para su futuro.
Para acelerar nuestro desarrollo es
indispensable que nuestras economías en la
región de Norteamérica puedan complementarse
y entenderse como aliadas, que nuestra gente
pueda entender que estos vecinos, que somos
Canadá, Estados Unidos y México, no somos
enemigos, sino que somos aliados y una
verdadera sociedad potencial para el futuro.
Por eso es necesario la participación de
todos, por eso es importante refrendar el
valor del comercio y la inversión entre
nuestros países.
Por eso es importante que empresarios como
ustedes, sigan teniendo éxito, porque
verdaderamente se los deseo en su comercio,
en sus ventas, en su inversión para México.
Aquí se me escapaba otra cosa y con ello
termino, México no es sólo, ni puede ser
sólo un proveedor de bienes de muy buena
calidad, por cierto hacia Estados Unidos.
Sí sabemos que hoy Estados Unidos es la
economía más grande del mundo, pero también
México es un mercado potencial para
cualquiera que tenga visión de futuro.
Se estima y esta visión se ha refrendado en
los estudios de prospectiva de las
principales firmas internacionales, por
ejemplo cito el estudio de Goldman Sachs,
que pronostica que para el año 2040 México
será la cuarta o la quinta economía más
grande del mundo, si los mexicanos hacemos
lo que tenemos que hacer.
Yo les aseguro amigas y amigos, que en esta
casa, en este Gobierno, en este querido
México nosotros ya decidimos, ya decidimos
construir ese México próspero, ese México
fuerte, ese México grande, ese México libre,
limpio, seguro, comprometido con el futuro
que desde hace muchos, muchos años los
mexicanos queríamos que tuviera lugar.
Así que bienvenidos y esta es su casa.
Source: Presidencia de la Republica. Mexico.
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